Tasta Porrera 2009 … ¡Increíble!

Cuando uno tiene ocasión de asistir a una feria de vinos es necesario mentalizarse y planificarse un poco. La planificación es básicamente consultar las bodegas que van a estar presentes y los vinos que tienen en su catálogo, cómo llegar al recinto y no perderse en el intento, etc. La parte de mentalización es muy sencilla: cómo aguantar las grandes aglomeraciones.

La Asociació de Cellers de Porrera, que engloba 18 bodegas del municipio de Porrera, en colaboración con los restaurantes del pueblo y el mismo ayuntamiento, organizaba por segundo año consecutivo una cata para dar a conocer las características y propiedades de los vinos de su localidad.

La propuesta es tan atractiva que uno no puede hacer más que planificar y mentalizarse para un evento de tales dimensiones. ¡¿Quién no ha oído hablar de las bodegas de Porrera y la calidad de sus vinos?! Para esta feria lo esencial es empezar a las 11 de la mañana con el paladar listo y aguantar el maratón de vinos hasta las 2 de la tarde 🙂 Para muchos les parecerá fácil, pero no lo es. En mi caso me encanta poder hablar con la gente de la bodega y te expliquen cómo elaboran sus vinos. No habrá tiempo para todo.

Vista general de la Plaça CatalunyaAsí que llegamos a las 11 en punto a Porrera con la copa en mano y tras haber bien desayunado en el camino. Primera sorpresa: no hay aglomeración de gente en la Plaça Catalunya, por lo tanto parece ser que no era necesario mentalizarse tanto 🙂 El ambiente es bastante familiar: la gente ha venido con la familia al completo (los niños tienen un rinconcito para jugar y divertirse; a esto le llamo yo previsión). El stand de tiquets bien animado, se nota que la gente está con ganas de descubrir los tesoros de Porrera.

Uno no sabe por donde empezar, pero me decido por Celler Cal Pla y así aprovecho para saludar a Joan Sangenís que contacté tras una cata virtual de Verema de su Mas d’en Compte Blanc 2007. Este se muestra algo más evolucionado y su carácter mineral bien definido, pena no poderlo comparar con otros vinos blancos, parece ser que éste es el único blanco presente en la agenda del día. Tengo ocasión de catar su Celler Cal Pla Negre 2005 en el que destacan sus notas de charcutería y especiados en nariz pero en boca necesita aún botella. Siendo el tinto básico de la casa, uno se pregunta cómo deben ser los otros dos tintos de gama superior. A ver si hay suerte en una futura ocasión.

Decido buscar a Celler de l’Encastell y aunque no lo pareza, no lo encuentro: el recinto es pequeño y todas las bodegas tienen poco espacio para colocar sus vinos. Al final aparece la figura de Ramon Castellví a quien tengo que agradecer su invitación a la feria. Su Marge 2007 resulta más equilibrado de lo que se podría pensar por ser una añada reciente (¿quién no dice que un Priorat del 2007 necesita normalmente botella?) pero seguro que mejora con el tiempo. Roquers de Porrera 2005 reúne las viñas más viejas de la bodega y resume las esencias de los vinos de calidad de Porrera. ¡Vamos calentando motores!

Una de las bodegas que voy siguiendo muy a menudo es Clos Dominic. Con la presencia de Paco y Dominic toda cata se hace siempre amena e interesante. Llevo tiempo detrás del Clos Petó 2007 y suerte que lo presentan en la feria. El resultado es excelente, un nuevo bebé que tendrá mucho que decir en los próximos años, pero que lo resumiría como delicioso. Sin embargo, la esencia pura de esta bodega es su Vinyes Altes 2005 que está llegando a su mejor momento y se muestra bien maduro, elegante y con una mineralidad sublime.

Mas Martinet es otra de las bodegas que me gusta siempre curiosear, siempre tienen algo diferente. En este caso Marc Pérez me presenta EL26 2006 como un vino de elaboración tradicional de la zona y sumamente cuidado durante su estancia en barricas de 4.000 litros. El resultado es magnífico con un notable recorrido y con mucha personalidad. El Martinet Degustació Cupatge 2004 Núm. 1 destaca por su originalidad y excelente carácter mineral, bien estructurado y con años por delante. Ya tienen el de la añada 2005, ¡que nadie se la pierda!

DSC09504Todas las mesas siguen estando llenas, muchas botellas, pero que muchas; el tiempo corre y uno se pregunta si va a haber tiempo para todo 😀 En medio de toda la cantidad de botellas me encuentro, por primera vez, con Diego que lleva su pequeña bodega Trosset de Porrera. Nos presenta su único vino de limitadísima producción de 875 botellas: el Trosset de Porrera 2006. ¡Menudo lujo de vino! Un plurivarietal que reúne todas las variedades clásicas de los vinos de la zona de Porrera, no falta ninguna; y el resultado es excelente. A ver si más adelane le queda alguna botella para disfrutar.

Siempre que paso por Porrera veo las puertas de Sangenís i Vaqué abiertas de par en par. Nunca he osado entrar, me da la sensación que voy a invadir la intimidad de la gente. Pero no dudo en invadir la mesa de esta bodega. Tanto su Vall Por 2004 como su Coranya 2004 defienden con creces la calidad de de los vinos de la bodega: concentrados, potentes y minerales. ¡Que delicias para el paladar!

Cuando llegamos a Parmi Priorat parece ser que los restaurantes participantes acaban de sacar sus delicias, se nota por una ligera menor presencia de gente en las mesas. Es un buen momento para hablar con Pau y degustar L’Esperit 2005 y L’Esperit 2006. Ambas añadas resultan ser toda una sorpresa; destacan sus marcadas notas de terruño y concentración de fruta madura con un fondo mineral excelente.

Caracoles de Bar El PrioratTengo que reconocer que muchas de las bodegas presentes no las conocía antes. Una de ellas es Merum Priorati y según las explicaciones de Marta Puig los vinos son mayoritariamente exportados a los EE.UU. Es una pena porque tanto su Ardiles de las añadas 2005 y 2006 son de una excelente calidad que muchos consumidores de aquí disfrutaríamos de lo lindo. El Osmin 2005, en cambio, es el vino emblema de la bodega y su resultado reúne la calidad y carácter inconfundible de los vinos del Priorat. Un gran descubrimiento.

El tiempo va pasando y aún da tiempo de conocer algunas bodegas más. Ferrer Bobet es una de ellas, de la mano de Isabel Fortuny descubrimos gratamente su Ferrer Bobet 2006 que muestra una gran calidad y estructura resultante de sus viñas viejas. No han traído su Selecció Especial, creo que hubiera sido el cénit de la feria 😉

La última bodega es Celler Ardèvol. Josep está recogiendo el stand pero tiene un poco de paciencia para presentar su Terra d’Hom 2005 de marcado carácter mineral, bien estructurado y notable longitud. Una buena manera de acabar esta cata de vinos de Porrera con este vino en nuesta copa.

Han sido 3 intensas horas que, aunque no lo parezca, no me ha dado tiempo para conocer todas las bodegas. Me faltaban 8 bodegas en mi listado, pero si tenemos en cuenta que algunas de ellas ya las conocía, éstas se quedan en la mitad. Motivo de más para volver a Porrera, y es que se tiene que sacar lo positivo de las situaciones.

Una excelente iniciativa de la gente de Porrera que aplaudo efusivamente. Espero que sigan con su entusiasmo en organizar más eventos.

¡Felicidades!

Enlace al álbum de Picasa de Tasta Porrera 2009.